Hoy te escribo a Ti, por que te vivo injusto.
Hoy no entiendo tu Ley, ni tus caminos retorcidos.
Hoy me duele amarte, y haber confiado en ti.
Tú eres lo que me sostiene, tú,
a quien encuentro en tantas cosas pequeñas,
y en tantas tan grandiosas
Hoy ya no me culpo sola, te culpo también a Ti.
Es momento de que hagas tu propia confesión.
No hay comentarios:
Publicar un comentario